Guillermo de Narváez, autor del libro El Caballo Criollo Colombiano, montando en el Rey de Villamar.



El caballo trochador colombiano pertenece una de las cuatro modalidades existentes dentro de la raza del caballo criollo colombiano, que son: paso fino, trocha pura colombiana, trocha y galope y trote y galope. En el paso fino los ejemplares se desplazan por bípedos laterales, sucesiva y alternadamente, produciendo dos tiempos con cada bípedo para realizar el siclo completo en cuatro tiempos o batidas.


En la trocha el desplazamiento es por bípedos diagonales, también en cuatro tiempos, debido a que los miembros posteriores se demoran unas fracciones de segundo más que los anteriores en hacer el apoyo. Por esta razón el sonido que la identifica es tras, tras, tras, tras, diferente al del trote, que por ser de dos tiempos el sonido que producen los cascos al contacto con el suelo es tas, tas, tas, sin la "r" intermedia que identifica los cuatro tiempos de la trocha. Secuencialmente, y por fracciones de segundo, en la trocha se produce un apoyo tripodal posterior, con ausencia del apoyo tripodal anterior (Bípedo es el conjunto de una mano y una pata, se denomina lateral cuando son del mismo lado y diagonal cuando son de diferente lado).


La "cadencia", que es como se denomina en el argot criollo el ritmo o velocidad de la ejecución, debe ser rápida para el paso fino y la trocha, mediana, para el trochador galopero y lenta para el trotón galopero.


Por ser la trocha de cuatro tiempos, al igual que el paso fino, tiene simultáneamente como minino dos apoyos al piso, y cada determinado número de tiempos, tres. La suavidad en su desplazamiento suele ser intermedia entre e paso fino y el trote.


En el libro “El Caballo Criollo Colombiano” Guillermo de Narváez analiza como interactúa un “gen”, que en este caso se presenta como recesivo -heredado de sus ancestros bereberes-, denominado (p) que determina y faculta que algunos ejemplares de la raza del caballo criollo colombiano puedan "amblar", lo que significa desplazarse por bípedos laterales, al paso fino. Los ejemplares de esta misma raza, carentes del gen, se desplazan por "diagonales", mediante el traslado sucesivo y alternado de sus bípedos diagonales, en cuatro tiempos para la trocha y en dos para el trote. Esto dependiendo, entre otros, de la velocidad de cadencia que hayan heredado por otra serie o combinación genetica diferente al gen (p) que determina, como se ha dicho, el desplazamiento por laterales y cuyo esquema genético puede ser (TT) homocigótico o (Tp) heterocigotico.


Existen dos clases de trocha: la clásica, de cadencia rápida, llamada también “Trocha pura Colombiana” y otra más lenta con disposición al galope, denominándose al ejemplar que la ejecuta "Trochador Galopero". Por tener un mayor accionar de los miembros delanteros y, debido principalmente, a que la huella delantera tiende generalmente a ser repisada por los posteriores, el caballo trochador se desempeña mejor en terrenos de topografía irregular. Por este motivo en tiempos pretéritos la trocha fue preferida en los departamentos de topografía Andina y quebrada como Antioquia, contrario a las somas planas de otros departamentos, en que fue preferido el paso fino. La modalidad de la trocha, tiene también una diferencia fundamental de ejecución respecto al paso fino, debido a que, mientras en el paso llega primero la pata del bípedo lateral y se atrasa la mano, en la trocha llega primero la mano del bípedo diagonal y se atrasa levemente la pata.


El caballo trochador, lo mismo que en las otras modalidades de la raza del CCC, debe tener buen desplazamiento y fluidez en su ejecución y una adecuada velocidad de cadencia en su ritmo. La exagerada rapidez, combinada con un mínimo de traslación, son tendencias antagónicas a las razas denominadas "de silla", a las cuales pertenece por antonomasia el caballo criollo colombiano, razas que, como su nombre lo indica, fueron creadas por el hombre para el placer y la necesidad de cabalgar, lo cual significa que deben transportar un jinete suave y cómodamente de un lugar a otro (Todos los derechos reservados).


Guillermo de Narváez

Autor del libro El Caballo Criollo Colombiano.



martes, 25 de mayo de 2010

CABALLOS IMPORTANTES

Trochadores célebres, representantes de la trocha pura colombiana de mediados del siglo pasado, ascendientes de los actuales, fueron entre otros: Don Danilo, polémico e importante caballo Isabelo, que, a travez del Arco principalmente, dejó una indudable e importante prole significativa en la modalidad de la trocha colombiana; Cantaclaro, hijo de Corzo; Candelazo, hijo de Petrarca en la famosa Velkys, criado en la Ciénaga por Mario Jaramillo; Canciller, también hijo de Petrarca, en la Marina; Campanero hijo de Fantasma en La Paloma; Ponpeyo, Cantaclaro en Doña Juana; Dandi, hijo de Delirio en la Danzarina; Cassio padre de Electrón; Fedayin de Pahuana hijo del Arco; Cacique de Montenegro y tupac Amarú , padre de Tayrona, hijo de Medellin en la Chula y considerado por muchos el fenómeno del siglo.

Prodigio de Maria Rosa

Resplandor de Destello de la Alhambra. Destello F.C. por Carrilera de la Cascadita.